Japón, Francia, "Nanayomachi"
"Sentido situado"


“Nada tiene que ver el dolor con el dolor,
nada tiene que ver la desesperación con la desesperación.
Las palabras que usamos para designar esas cosas están viciadas
No hay nombres en la zona muda…”
Enrique Lihn, “Diario de Muerte

¿Existe una zona muda también en el cine? Lo cierto es que sí, y con suerte más de una…
¿Qué se muestra cuando se muestra un pliegue de piel erosionado producto de los años?, ¿qué hay detrás de un insecto que trepa por un cristal? y ¿qué esconde la sonrisa de un tenue rayo de luz en una pared distante?... La respuesta desde el cine es exclusivamente una sola: La definición a esas interrogantes las dará “el montaje”.

Pero hay un problema. Cuando se habla de montaje inmediatamente se nos viene a la mente Eisenstein, Godard, Hitchcock, De Palma, entre otros, y con justa y merecida razón. Pero ¿es ese montaje el que da cuenta de esas interrogantes? La verdad es que no. Si lo imaginamos no existen en ellas el conflicto de planos necesarios para constituirse en una dinámica de contraste, al menos desde la perspectiva de estos directores. No hay una yuxtaposición de planos ordenados que hacen perfectamente “visible” -entendible y casi unívocamente transcribible- la escena en completitud. Es montaje pero no es montaje diría Lihn.

En oposición vamos a la otra escuela y el protagonista es la “toma larga”.
Claridad de espacios sumidos en su propio tiempo, estructura y movimiento orgánicos, perspectivas introspectivas que carecen del valor impuesto del tiempo: Hou Hsiao-Hsien, Kenji Mizoguchi, Jacques Rivette, Tsai Ming-Liang, por nombrar algunos son los exponentes de este otro extremo de montaje. Históricamente asignado a lo “oriental” pero equívocamente estigmatizado a esa latitud del mundo. Sin embargo, lo cierto es que esta otra alternativa en la forma de narrar no encaja con precisión con lo plantado en las preguntas.

En la toma larga –pese a su libertad- suele existir obligatoriedad. Tiende a realizar un trabajo definitorio sobre lo que se está representando, perpetua un orden y jerarquía de las cosas, y ofrece un viaje narrativo y perspectivo de la realidad. En definitiva suele ser más contemplativo que poético. Se basa -en lo profundo- en la universalidad y es por ello que toma distancia de lo subjetivo, humano y sensorial.

Y seguimos con este entuerto: Es montaje, pero no montaje.

Afortunadamente existe un híbrido, una especie de variante en donde la yuxtaposición no suele ser tan rígida como para caer en la predeterminación de “lo opuesto” -y su consecuente lógica hegeliana (tesis + antitesis: síntesis)-, no gozan de tanta visibilidad como para aprovechar su efecto de colisión -que será la ecuación que nos dará la claridad interpretativa del relato-, ni están cortadas “al milímetro” con el objetivo de causar una maduración narrativa. Por lo mismo no hablamos de un John Ford, u otro, que pese a tratar con sutileza la idea de “violencia” intrínseca en el montaje, aún así corta en el momento preciso, el que finalmente será visible por más “invisible” que quiera ser. No, este híbrido es representado por otra gente: Rosellini, Malik, etc… y por cierto que Kawase.

Para entrar en su mundo –el de Naomi Kawase- lo primero que se debe tener claro es lo anteriormente expuesto. Ella no representa un tipo de narración fílmica convencional. No hace que su cine sea peor ni mejor que otros, pero al menos tiene el privilegio de ser diferente. En ella su mundo es precisamente “su mundo”, es por ello que para su cine cabe la lógica del “autorretrato” en donde se puede aventurar un recorrido entre ficción y documental, y es el motivo por lo cual me despierta ternura, admiración y deleite la mayoría de sus películas.


La elección para la revisión de este film pasa un poco porque hay algo de intereses creados ya que esta directora es una de mis favoritas en cuanto a poética visual, sin embargo, me parece que entre una suave parsimonia -un tanto onírica, otro tanto contemplativa- le ha dado unas buenas bofetadas al entorno sociocultural japonés y eso me parece estupendo ya que su visión crítica no decae en toda la película. Pero antes de continuar creo que es bueno conocer un poco de la sinopsis de “Nanayo”, uno de los últimos trabajos de Naomi Kawase.

Una escuela de masajes en medio de la selva tailandesa es el escenario en donde trascurre el film. Esta vez se nos presenta la experiencia que vive una joven mujer tras dejar las responsabilidades, situación amorosa y trabajo de Japón en la búsqueda de una nueva experiencia de vida. Es aquí donde confluyen una serie de personajes, todos construidos desde niveles de comunicación diferente. Con distancias entre idiomas y códigos culturales lo único y central que los une es el componente corpóreo y sensorial del arte tradicional del masaje tailandés. De esta manera, se comienzan a construir una serie de relaciones personales basadas en niveles de comunicación casi atávicos en los seres humanos, pero no por ello menos valiosos, lo que hace que pronto se constituyan como una comunidad más que personas aisladas entre su individualidad cultural, idiomática y emotiva.

“Nanayomachi” como fue conocida en Japón, se aventura en terrenos tan sensoriales que en este caso la diferencia de nacionalidades -y su consecuencia en la distancia lingüística- no pasa por un asunto estético, sino más bien el trabajo argumental hizo necesario establecer una distancia extrema y con ello privilegiar “lo humano” que vincula personajes tan diferentes como los que se presentan. En virtud de esto mismo, me ha encantado el tratamiento que le ha dado al "plano físico" en el film. El abordar ese plano tanto desde la sexualidad como de la corporalidad de sus protagonistas ha sido uno de los fuertes de la película. Aunque no es una película "de piel", aborda mucho el tema del cuerpo desde estas dos dimensiones antes mencionadas.


La ausencia de un idioma en común marca la tendencia de la expresión corporal más que la lingüística, lo que hace que se destruya la idea banal y hasta carnal del cuerpo dentro del sistema de relaciones que los protagonistas entablan. Casi de manera literal, los personajes son lo que expresan desde su corporalidad. No hay pensamientos que intermedien las relaciones y eso hace que el tono argumental tenga simpleza y profundidad, de manera que la igualdad, es la que guía a los personajes por sobre las diferencias físicas y culturales. Así, los cortes de pelo, los masajes, y el contrapunto con la vida espiritual sobre la material, además de la figura del "monje”, son elementos que ayudan a desarrollar esta idea.
Me detendré en este último concepto, no sólo porque “el monje” como idea contenga mucho de lo expresado en relación a los planos físicos, mentales y espirituales, sino porque además juega un papel argumental en el film. De lo que se desprende la intencionalidad de sostener un diálogo alrededor de este tema.

Todo parte con una situación puntual en la película en donde “los monjes” se presentan como un elemento circunstancial que resolverá un conflicto vocacional y a la vez el deseo de trascendencia del núcleo familiar sin incorporar nuevos personajes al relato. Así, la figura de “el monje” trae consigo -además de preservar el sentido corporal básico y a la vez carente de pulsos sensuales o sexuales-, el compromiso por lo espiritual que viene dado con el contacto, y un tipo de comunicación que no suele darse con el lenguaje oral. El silencio es un tema que se retoma cíclicamente dentro del film, y la representación de “el monje” como un medio de preservar este silencio lleno de diálogo es el que Kawase maneja a la perfección.

Es mediante la reflexión sobre los silencios que la directora también a nosotros nos hace participar. Somos un personaje silente, y es por ello que es posible conectar con la conversación de sus cuerpos y gestos durante el film. Así, nos despoja de ideas y pensamientos, y nos obliga a manejarnos desde nuestros "cuerpos". Esta es la razón por la que se cree estar viviendo una ensoñación, una historia sin límites claros; una realidad contada y otra que “imaginamos que esta pasando”, pero donde tampoco sabemos con certeza que puede pasar y qué experiencias podemos cosechar a través de esa convivencia con el film.


Este punto es esencial para entender la extraña fuerza empática que desarrollamos con los personajes. A lo que algunos pudiera ocasionarles desprecio, otros se conectan y entran en sintonía con niveles más psicológicos que físicos. Un golpe o un suceso violento dentro del film tiene múltiples interpretaciones, todo dependerá que tan conectados estemos con la corporalidad del relato. Es por eso que en general hay poca empatía (la tradicional) por los personajes -como tales- y es porque en este nivel estamos recién “compartiendo” sobre y con el lenguaje propuesto, ese que tiene escasas palabras pero muestra mucho más de lo que dice.


DATOS TÉCNICOS
Director:
Naomi Kawase
Guión:
Kyoko Inukai
Naomi Kawase

Actores:
Kyoko Hasegawa - Saiko
Grégoire Colin - Greg
Jun Murakami - Good-looking monk


En fin, la verdad es que más que recomendar una película, la intención es recomendar una filmografía, y con ella, una forma de hacer cine diferente. Y aunque en este film, es la primera vez que Naomi Kawase enfrenta el rodaje con un equipo internacional espero que pronto tenga las oportunidades para desarrollar sus artes contándonos otras historias quizá desde otras tierras más lejanas a su natal Japón. No me referiré en esta oportunidad a sus películas anteriores porque siento que debo dedicarles un poco de espacio y tiempo personal a tales obras en una entrada indivisual a lo descrito en esta.
Enlaces a esta entrada
China, "City of life and death" (2009)
"Starman"

Segunda Parte y final.
“I had to phone someone so I picked on you
Hey, thats far out so you heard him too!
Switch on the tv we may pick him up on channel two
Look out your window I can see his light a light
If we can sparkle he may land tonight a light
Dont tell your poppa or hell get us locked up in fright

Theres a starman waiting in the sky
Hed like to come and meet us
But he thinks hed blow our minds
Theres a starman waiting in the sky
Hes told us not to blow it
Cause he knows its all worthwhile
He told me:
Let the children lose it
Let the children use it
Let all the children boogie...”
En esta segunda parte trataré de abordar la segunda mitad de aspectos destacables del film, no sin antes advertir de los peligros tanto de su tratamiento como realización. Ya en la primera parte hemos podido apreciar algunas cosas que trataremos en profundidad en esta seguda parte y final.

Uno de los invaluables aportes del documental -como género-, es derribar la figura del “héroe”. Claro está, existen casos en que el personaje histórico constituye indiscutidamente una figura heroica, sin embargo la realidad otorga cautela a la construcción de ícono heroico que es utilizado en muchísimos casos por el cine. El cine apela al corazón de una ficción que se ocupa para contar preocupaciones, inquietudes o sensaciones; no sería justo exigirle rigor histórico porque no constituye un documento histórico, exceptuando sólo para el mismo cine.

Hago la pequeña aclaración para hacer notar que este concepto, instaurado por el mundo griego y reprogramado más actualmente para funciones contemporáneas por el cine especialmente norteamericano, es necesario detenerse en el héroe para enriquecer la apreciación de “City of Life and Death”. Desde el semi–dios y dioses griegos, quienes se autovalidan desde sus recurrentes hazañas, hasta el anónimo personaje que cobra relevancia por una situación tanto fugaz como coyuntural -que hace que cambie el destino del mundo, axioma en una muy alta cuota cultivado por el cine norteamericano-, son las dos maneras que tiene el cine para acercar este arquetipo social a sus relatos.

Chuan Lu en tareas de Dirección de Actores

Es que para esta última dimensión, el héroe –sobre todo en contexto bélico/militar- se compone de dos ingredientes fundamentales que lo hacen tanto único como irrepetible en el tiempo. En él pervive por un lado la idea de la “voluntad” y por otro la del “sacrificio”. El héroe contemporáneo se destaca por tener “una elección”, pero a la vez, es una opción para muchos impensada o no viable. Allí radica su singularidad. Es en este perfil donde se colude la “voluntad” de realizar una acción, “sacrificando” una parte de él mismo, ya sea su integridad física, psicológica, etc., o bien anulando sus propias características que tienen que ver directamente con los dominios del ego.

En “Nanking! Nanking!” por cierto que es posible ver la figura del héroe y es por esta razón que me he detenido un instante a explicar un poco su importancia y características. Sin embargo, antes de continuar debo advertir ciertos temores que me rondan entorno al film, por lo cuales perfectamente pudiera no brillar con luz propia, y que dicho sea de paso, muy merecido brillo tiene. Me refiero puntualmente al riesgo inminente que comparar “Nanking! Nanking!” con otra obra bélica contemporánea donde se narran cirscuntancias similares, personajes muy parecidos y tratamiento aparentemente igual. Estoy hablando del film norteamericano “La lista de Schindler”.

John Rabe, fue un empresario nazi proveniente de Hamburgo quien amasó una fortuna en China debido a labores comerciales. En ese entonces se encontraba en Nanjing la capital de China, lugar donde dispuso un área “protegida”, un sitio de refugiados del régimen aliado Nazi representados por el ejercito Imperial Japonés. Así, con sus gestiones e influencias como miembro del Partido Nacional Socialista Obrebro, pudo salvar a poco más de 200.000 ciudadanos chinos desde el régimen opresor luego de la invasión sistemática de ciudades chinas por parte de Japón. Debido a estos méritos es que una buena parte de personas ligadas a los derechos humanos lo han denominado como el “Oskar Schindler” de China, o conocido entre sobrevivientes chinos como “El buen alemán de Nanking”. Lo interesante del asunto es que la película da cuenta de este hecho, al menos desde la dimensión argumental, sin embargo John Rabe, perfectamente podría eliminarse de la ecuación. Su peso es prácticamente nulo en consecuencia de la línea argumental que el film posee y su inhibido rol histórico dentro de la película. Desde esa perspectiva John Rabe es mostrado como una víctima más de la invasión nipona en la segunda guerra, algo que potencia la carga ideológica del film, situación tanto ineludible como corregible por Chuan Lu. En estos casos, personalmente considero la narración desde lo más cercano a una neutralidad ideológica, de lo contrario se presta para una descalificación gratuita perdiéndose el “alma” y contenido del mensaje entre sus líneas. Muere gente de distintos colores y los matan personas que profesan esas mismas gammas de colores, lo importante es el porqué de las muertes y no bajo qué color han muerto. Desde esta perspectiva “la guerra”, como concepto, se tiene y debe reducir a un asunto de valor (moral) de lo contrario estamos destinados a repetir las historias y “pintar” el mismo lienzo, sólo que con otros “colores”.

Considerando lo expuesto y evaluando los elementos similares entre ambos films, tales como la presencia de una figura histórica de un “salvador” –o héroe propuesta por Spielberg-, pasando por la utilización de la infancia como elemento dramático, hasta temas relacionados con la producción técnica, uso del blanco y negro, etc; son el caldo de cultivo para mucha de la “crítica” facilista pueda rotularla como “La lista de Schindler China”, aunque se encuentre en una línea muy diferente a la obra norteamericana.

"Nanking! Nanking!" (2009)

Esta vez sólo me centraré en uno de los puntos de mayor importancia para cerrar este episodio de la entrada, para ello deberemos volver sobre nuestros pasos hacia la figura del “Héroe”. Ya habíamos adelantado sus dos dimensiones más contemporáneas -la voluntad y el sacrificio-, pues en estas dos películas son claramente distinguibles, sólo que con tratamientos diferentes. Uno, muy del tipo individual, y el otro muy del tipo social, que son justamente los polos ideológicos que ambos países contienen en la formación de sus estados. Me refiero a los Estados Unidos y China respectivamente.

Schindler representa al héroe que reúne en la misma persona estas dos características. Por un lado está presente en él la “voluntad”, que implica una inherente decisión valórica –en el mejor de los casos- y por otro lado, el “sacrificio”, faceta más controversial en la imagen de los héroes, sobre todo si tienen un peso público, histórico o social. El sacrifico proviene de la renuncia de su condición en beneficio de esa decisión de valor, que en el caso de Schindler sostuvo el rescate de buena parte de sus funcionarios de las empresas que comandó para la Alemania Nazi. Ahora bien, en “Nanking! Nanking!” también está presente el “Héroe” sólo que esta vez se perpetua con las mismas características en un rol comunitario, una figura social que apela directamente al sentido de nacionalidad china.

La “voluntad” se presenta en el film en la representación del “ciudadano chino”, siendo curioso que en esta categoría participen tanto patriotas como aliados nazis, lo que habla sólo de lo repudiable del invasor. La voluntad, que en este caso tiene mucho de estoicismo, respira en cada minuto del film, desde la dedicada labor de los soldados defendiendo lo indefendible, hasta las decisiones estratégicas -pero a la vez de sobrevivencia básica- de su pueblo y porvenir entre los chinos aliados nazis. Por otro lado, el “sacrifico”, está representado en una de las más horriblemente bellas metáforas contadas en la historia bélica y este rol está representado cabalmente por “la mujer china de la época”. Con esto me permito terminar el tema en función del héroe y darle un capítulo a este último gran acierto de Chuan Lu.

"Nanking! Nanking!" (2009)

Recuerdo que mientas veía el film, varias veces recordaba lo que había leido en los avances de la pelicula y me decía: “Dios, pero que reparto femenino te has buscado, todas mujeres bellas y de talento…”, lo cierto es que las mujeres –sin que se me malinterprete de machista- han estado fuera de serie.

El peso dramático, y hasta argumental, se lo toman ellas y lo dominan hasta el final del film. Todo esto por la creencia de Chuan Lu, que parte desde la reivindicación de todos los vejámenes soportados por este género en este doloroso proceso de la historia de su país, sin embargo no sólo se conforma con eso, sino que además se adelanta en materia conceptual sobre la idea de las guerras y el género femenino. Desde la elegante y llena de temple, Miss Jiang, interpretada por Yuanyuan Gao, hasta la rebeldía y sencillez de Yiyan Jiang interpretando a Xiao Jiang, todas sin excepción han estado sobresalientes para el rol propuesto y claramente marcado en la película. Esta vez la mujer, desde su condición de madre, esposa, pareja, etc., pasando por su rol social, sexualidad y de género, ha sido la principal esperanza para sobreponerse a situaciones tan trágicas y deshumanizantes que sólo el nivel de “sacrificio” en la película puede graficar.

"Nanking! Nanking!" (2009)

Prefiero olvidar todo lo intencionado que pudiere estar pensado el film, los intereses ideológicos son muchos, sin embargo la película da cuenta de aspectos que van mucho más allá de procesos tan fugaces como lo son las ideologías o propuestas políticas. Siento que “Nanking! Nanking!” tiene un mensaje superior que comunicar. Así mismo como lo hiciera Bowie con su personaje “Ziggy”, el poder del mensaje es lo que cuenta y el cómo prepararemos nuestros oídos para escucharlo.

I had to phone someone so I picked on you...
Tuve que telefonear a alguien, así que te elegí a ti

Hey, thats far out so you heard him too!
¡Hey! ¡Esto es tan genial, lo oíste tú también!

Switch on the tv we may pick him up on channel two
Enciende el televisor, quizá podamos sintonizarlo en el canal 2

Look out your window I can see his light a light
Mira por tu ventana, puedo ver su luz

If we can sparkle he may land tonight a light
Si nosotros podemos brillar, quizá pueda aterrizar esta noche

Dont tell your poppa or hell get us locked up in fright
No se lo digas a papá o nos encerrará en el miedo

Esta segunda parte es clave en el relato de Bowie. Advierte que todo pasa por un problema de conciencia. Los niños protagonistas del relato deben contactarse con alguien que pueda entender este mensaje, por ello uno llama a otro por teléfono. De esta manera tienen la creencia de que “brillando” podrán atraer luz y eso encierra una verdad poética bellísima. Tendremos que dejar de hacer ideas pobres y convenientes sobre como llevarnos como seres humanos, cambiar nuestras prioridades y buscar lo “necesario”, siendo esta la única manera de entender porqué aún estamos aquí.

El verso cierra con la figura autoritaria del “padre”, es la que nos tiene pendientes sobre qué hacer, qué hablar y cómo comportarnos, no entiende razones y nos encierra en nuestros propios miedos como literalmente escribe Bowie. El llamado es a abandonar las órdenes y constituirse como seres humanos con lo esencial que significa la palabra. Un mensaje lleno de esperanza, pero no por ello menos critico sobre este mundo. Así mismo “Nanking! Nanking!” representa la doble dimensión de este mensaje.

No es de seres humanos lo que la historia nos cuenta, no es de seres emocionalmente desarrollados, ni de seres con un grado de conciencia desarrollado, y lo más trágico es que es una señal tan actual que nos abruma y al mismo tiempo nos entristece. Sin embargo, los sacrificios –con todo el dolor que puedan contener- en el film valen la pena, existe una generación que vivirá y crecerá con una experiencia de vida imborrable. Pese a la guerra, la muerte y el olvido hay más de una lágrima que les recuerda que pertenecen a una raza que así como sufre también puede crecer. El mensaje tanto de Bowie como del film es claro y fuerte.

"Nanking! Nanking!" (2009)


DATOS TÉCNICOS
Directores:
Chuan Lu
Guión:
Chuan Lu
Actores:
Ye Liu / Lu Jianxiong
Yuanyuan Gao / Miss Jiang
Hideo Nakaizumi / Kadokawa
Wei Fan / Mr. Tang
Ryu Kohata / Ida
John Paisley /
John Rabe
Finalmente y retratando esta idea, existe una secuencia poderosa en el film que se hace cargo de estas reflexiones. Una cadena de manos alzadas gradualmente sobre un sombrío galpón da cuenta de un signo que trasciende el film, llena y empaliza con todas nuestras carencias y perpetua la idea del amor por sobre el sacrificio, dimensión que ancestralmente el “heroe” no comparte. La motivación final es de carácter emotiva y es el amor hacia un futuro el que hace tomar las más dolorosas, trágicas y arriesgadas decisiones. Todo ello supera al héroe en todas sus dimensiones y se emparenta estrechamente con el mártir.

Un reparto con actuaciones que realmente asombran, una fotografía increible suponiendo lo dificil y restrictivo que resulta el trabajo en blanco y negro, un argumento crudo e histórico pocas veces narrado con tanto detalle en donde participan intereses muy estrechamente relacionados, así como una dirección de actores cuidada hasta el minimo detalle consignan el film como un imprescindible del cine de Chuan Lu, pero a la vez de la propia China. Muchos elogios, sólo un par de advertencias y una gran historia. Un enorme imperdible, que pese a la carga ideológica es un film que se hace necesario de ver y no pierde vigencia en el tiempo.

Finalmente dejo una serie de fotos antes de los rodajes que seguramente sólo serán apreciables con el estreno del DVD con los extras del film. Probablemente estos actores marcarán una generación en la China al representar un proceso histórico de caracteristicas tan dolorasas como inborrables en este pueblo de Asia.

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Ye Liu(como Jianxiong), Wei Fan (como Mr. Tang)

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Yuanyuan Gao(como Miss Jiang), Yiyan Jiang (como Xiao Jiang) y Di Yao (como Tang Xiaome)

-Fin de la Entrada-
Enlaces a esta entrada

China
, "City of life and death" (2009)
"Starman"

Primera Parte...
“Didn't know what time it was the lights were low oh how
I leaned back on my radio oh oh...
Some cat was layin' down some rock 'n' roll 'lotta soul, he said
Then the loud sound did seem to fade a ade
Came back like a slow voice on a wave of phase ha hase
That weren't no D.J. that was hazy cosmic jive

There's a starman waiting in the sky
He'd like to come and meet us
But he thinks he'd blow our minds
There's a starman waiting in the sky
He's told us not to blow it
Cause he knows it's all worthwhile

He told me:
Let the children lose it
Let the children use it
Let all the children boggie”

Desafortunadamente conozco mucha gente idiota. ¿Y ustedes? De esos que las experiencias no les dicen nada, son incapaces de empatizar con un dolor ajeno, sorprenderse con las travesuras de los niños o guardar silencio en los momentos que significa el mayor consejo. Sé de esa gente porque a menudo –para mi fatalidad- se acercan por los motivos más insólitos, pero seguramente no soy el único, y seguramente ya tendrás en mente a gente de este tipo del cuál hablo. Es de esa que nunca suele escuchar y lo más trágico es que es consecuente porque siquiera le interesa lo que puedas decirle, sin embargo, son los primeros en disfrutar de manera orgásmicamente hedonista de la tragedia, muerte, masacres y violencia que puedan conocer sus perturbadas mentes, casi como se tratara de una relación sexual, o yo qué sé, lo que les estimule en igual condición. Si fuera psicólogo diría que es gente enferma, pero como no lo soy, digo que es gente estúpida.

En este grupo se encuentran esos que se tragan completamente la figura del héroe moderna, esa que dice que las atrocidades son completamente justificadas según sólo fines “estéticos”, los que se compran el cuento de la voluntad heroíca en las batallas y se enorgullecen de las masacres militares; los que encuentran atractiva las formas novedosas de matar, o disfrutan de un relato sangriento tanto en películas como en libros –si es que alguna vez leen-; los que se quedan con lo superficial de drama y mientras más bizarro y hemoglobínico sea mejor; son los que no son capaces de contrate el argumento de una película sólo con un gran esfuerzo son capaces de contarte la escena más violenta, sangrienta, macabra o deshumanizada y cree que eso tiene mérito por si mismo en la película. Son esos tipos que gozan cuando Miike hace alguna bizarra representación audiovisual, violenta, sexual u onírica, y si les pregunta que ha querido decir o porqué ha puesto esa escena o secuencia en sus films seguro te dirán con una nerviosa risita algo del tipo de que Miike está loco, que está enfermo, etc, etc, y rematarán con algo así como “pero es un genio”. Ahí es donde no sé si llorar o reírme, pero generalmente opto por no hablar nunca más de cine o algo similar con él. En definitiva, son esos tipejos que suelen abundar en el mundo, no aprecian nada en profundidad y buscan “emociones fuertes” para llenar sus propios vacíos como seres humanos. Algo patético, pero vislumbrando la generalidad, muy merecido para ellos.

Hablo un poco del tema en referencia de todo el dolor y drama contenido en el film “City of Life and Death”, también conocida con el título de “Nanking Nanking”, del director Chuan Lu. Y en parte porque una buena cuota de personajes pudieran estar considerados dentro de esta categoría de gente enferma –…mente idiota- que hago referencia en esta entrada.

"The Missing Gun" (2002)

El director del film no tiene mucho tránsito filmográfico, sin embargo puedo garantizar que su trayectoria va en ascenso. Parte con una película sin deslumbrar pero cumpliendo los objetivos para dejar conformes a muchos, me refiero a “The Missing Gun” del 2002, paso mucho por la mezcla de códigos genéricos e intentos por demostrar un estilo-aspiración que ya hablaba bien de él como director-, pero debido seguramente a la experiencia, motivaciones poco a poco la película se diluye. No siendo una excelente película tiene reconocimiento sobre todo porque se ve en Chuan Lu un talento en proyección. Luego, el 2004 marca una diferencia bastante notoria con “Kekexili”, película muy bien lograda con mucho argumento y bastante bien retratado. Producción al nivel de la historia, actuaciones muy buenas y elementos como fotografía, puesta en escena, dirección de actores y montaje muy destacables. Gracias a todo ello no fue novedad que ganara en Berlín en una categoría especial, ganara en Hong Kong, como la mejor película, en Shangai y Tokio la mejor dirección, y la lista sigue sumando en nominaciones y premios. Sin duda la experiencia de “The Missing Gun” fue aprovechada en un 100%. Esta vez un guión poderoso, contingente y atemporal como lo es la problemática ambiental. Con gran pericia supo establecer la conexión desde lo argumental hacia lo meramente estético, todo ello utilizando como catalizador el poder que otorgan los códigos del drama, principalmente los que están al servicio de la temática bélica.

“The Mountain Patrol” (2004)

The Mountain Patrol” -como también fue conocido el film-, da cuenta del precio de la necedad, pero también el valor de la convicción. El alma de la montaña también se perpetúa en sus habitantes y cuando ese relato es puesto al servicio de un mensaje poderoso, basado en hechos reales y técnicamente muy bien contado y dirigido, estamos ante una gran película.

Así, llegamos al año 2009 y su reciente entrega. Esta vez se puede apreciar claramente como Chuan Lu ha crecido. Se nota a cabalidad que no sólo ha digerido sus experiencias pasadas, sino que ha dado un paso difícil en los directores, y éste es el alimentarse de esas experiencias. Muchas veces directores muy buenos, otras veces muy prometedores, filman sobre temáticas, preferencias argumentales o técnicas, o en otros casos la contingencia, pero cuesta que esa experiencia, tan “de hacer cosas”, se traduzcan en una línea conceptual que finalmente hará que su trabajo sea coherente, y en consecuencia, le de un estilo que logre hacer escuela en cuanto a dirección. El director debe lograr esa conexión con sus experiencias -sin olvidar lo que hemos hablado al comienzo de esta entrada en referencia a nuestras capacidades como seres humanos-, es sólo de él el trabajo de no sólo tomar conciencia de sus logros sino que de alimentarse de ellos en beneficio de un nuevo material. En ese sentido la labor del director, es una labor artística, no exclusivamente técnica, y es la que hará la diferencia entre un “buen director”, un “gran director” y un “maestro”. Si pierde esa conexión, finalmente no hará cine sino sólo películas.


"City of Life and Death”(2009)

“There’s a starman waiting in the sky
He’d like to come and meet us
But he thinks he’d blow our minds

There’s a starman waiting in the sky
He’s told us not to blow it
Cause he knows it’s all worthwhile”

La poesía es lo más cercano a “la verdad” del hombre, lo que nos define o lo que somos en esencia. Seguramente la razón es porque existen menos intermediarios entre nuestras mentes y esta idea esquiva llamada “verdad”.

¿Han escuchado hablar alguna vez de “Ziggy Stardust”? Bueno, algunos seguramente no. “Ziggy Stardust” es uno de los alteregos de David Robert Jones , también mundialmente conocido como David Bowie, un talentoso excéntrico, artista y músico que se diera a conocer por allá por los años setenta, mezclando la Psicodelia y el Glam Rock, artes teatrales y experimentales, todo al servicio de la música. Bowie por allá por 1972 da con el álbum, que según la crítica, es uno de los 25 mejores de todos los tiempos en la historia de la música. Me refiero a “The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars”.

“The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars”( 1972)

El disco parte con una propuesta conceptual increíblemente bien pensada y desarrollada. Bowie crea un personaje extraterrestre con la misión de advertirnos sobre el fin del mundo.

Así, “Ziggy Stardust”, este extraterrestre parte con el mensaje apocalíptico anunciándonos que dentro de cinco años el mundo se acabará, todo ello en el primer track del album llamado adecuadamente “Five years”. Luego, con el segundo sencillo, “Soul Love”, Ziggy se emociona al descubrir que dentro de estas áridas tierras existe el amor. Posteriormente en “Moonage Daydream” este extraterrestre despierta en una tormenta de ideas y se propone formar una banda de Rock con la cuál comunicar su mensaje estelar. Y sin dilatar más las líneas, es en el cuarto single llamado “Starman” -citado en la entrada-, donde los niños de la tierra son protagonistas. En este tema surge una conversación entre dos de ellos. Ziggy se ha contactado a través de la radio, comunicando su profundo e importante mensaje a los humanos.

¿Pero dónde está el sentido de todo esto? ¿Por qué extraña razón pongo estas líneas siendo que debiera comentar una película asiática?, pues razones pueden existir muchas. Algunos ya empiezan a ver cierta lógica en todo, en cambio a otros nos tienen que ayudar un poco, es tal cual lo que propone Bowie con la creación de su personaje.

“Hay un hombre estelar esperando en el cielo,
Le gustaría venir y encontrarse con nosotros
pero teme que perdamos el juicio.

Hay un hombre estelar esperando en el cielo
Nos ha dicho dicho que lo perderíamos -el juicio o razón-
pero sabe que bien vale la pena.”

De alguna manera “perder el juicio” constituye la metáfora para darnos esa esperanza necesaria que nos salvará del destino destructivo y apocalíptico al que estamos destinados. Luego de 5 años cobrará factura y hará que nuestro mundo se acabe según la ficción de Bowie, pero esos 5 años pasan a diario, muchas veces en segundos. Muerte, destrucción y deshumanización son tan recurrentes y cotidianos que ya no es difícil sorprenderse de algo. Así, “el extraterrestre” muchas veces cobra sentido, se vuelve real, un ente que empatiza con nuestras desgracias como humanidad y cobra conciencia y sentido en el mundo al que pertenece. Vivimos a través de ese paradigma, y en la medida que no se cambie, este nuevo hombre no será posible, estará condenado a vivir en las estrellas -sólo internamente- y no participar en el mundo. Todos somos en parte ese “hombre estelar” que espera en las estrellas, pero teme que si llega para quedarse, perdamos el juicio. Un juicio que hasta el minuto de nada nos ha servido, pero pesa el temor a descubrir otra existencia, algo para lo cual aún no estamos preparados.

Un poco de todo esto trata el film. Un drama bélico de la segunda guerra, pero por lo que ya adelantamos, no lejos de lo contemporáneo.

Ubicación geografica de Nanjing
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Antes de continuar quisiera aclarar ciertos puntos. Sobre todo cuando se trata de una película que narra la coyuntura política o ideológica de facciones con intereses históricos, políticos o económicos que se arrastran hasta la actualidad: tiendo a observar con desconfianza. El cine es, además de un arte, un medio de comunicación potente en el cuál desde siempre se ha hecho proselitismo por lo que ante ese hecho siempre conviene establecerse desde la lejanía. Sin embargo, existe una dimensión innegable, donde nadie puede salir beneficiado sobre todo en acontecimientos bélicos, guerras o disputas de poder en donde existen gente, seres humanos, que sufren sin tener parte en ambiciones o responsabilidades de poder.

Bajo esa perspectiva -y siendo sincrónico con Ziggy-, es en lo que me quiero enfocar al comentar la película, fuera de todo lo que se pueda decir sobre las condiciones técnicas. Y antes, como ya es comúnmente acostumbrado, conviene dar la inevitable sinopsis del film.

City of Life and Death” (2009) es un drama bélico, rodado completamente en blanco y negro, algo tremendamente arriesgado sobre todo tratándose de una gran producción. Abriré un pequeño paréntesis para explicar que los realizadores no tienen la completa libertad de crear sus obras, siempre son dependientes del financiamiento, el cuál en gran medida es provisto por los productores que deben velar sobre la factibilidad económica del proyecto. Así, una gran producción bélica, donde hay explosiones, mucho humo, texturizaciones interesantes para dar la ambientación adecuada, además del gran trabajo en vestuario y atrezzo, no tendría que correr el riesgo de privar el color en beneficio de lo que seguramente le dará un toque de dramatismo. En el film el riesgo se corre y la apuesta se gana con creces.

"City of Life and Death”(2009)

Nanking Nanking” cuenta una parte de la historia bélica de la humanidad y a su vez parte de la historia común entre los países asiáticos, mucho de estos antecedentes explican en gran medida la idiosincrasia y formación cultural de los países en relación a sus vecinos.

El argumento está basado en hechos reales que acontecieron en pleno desarrollo de la segunda guerra chino-japonesa. La historia cuenta que el 13 de diciembre de 1937 tropas del ejército Imperial Japonés toma la capital de China de ese entonces, Nanking, resultado luego de un tiempo en uno de los actos bélicos más vergonzosos en la historia de la humanidad. La “Masacre de Nanking” también conocida como la “Violación de Nanking”, es motivo de vergüenza aún hoy en día por muchos sectores del Japón. En este período de semanas decenas de miles de soldados y civiles chinos fueron ejecutados, sin mencionar la cantidad de atrocidades, violaciones y vejámenes en contra de los derechos humanos que se perpetuaron en el periodo de guerra entre estos países. El relato argumental consta de una serie de historias todas conectadas entre sí al participan de un ambiente en común, una suerte de relato coral que pone énfasis en cada historia a lo largo del tiempo total de film.

Las historias van desde la ficción al relato histórico, donde es posible distinguir a John Rabe, un empresario nazi quien finalmente fue el responsable de la salvación de cientos de chinos amenazados de muerte, así como otras historias genéricas como el de un misionero extranjero, un arquetipo del soldado japonés de la época, un maestro de escuela, así como muchos personajes secundarios que en virtual simbiosis participan de los relatos siendo protagonistas de la situación general.

El film narra uno de los episodios más tristes de la historia bélica de oriente, sobre todo de la propia China, la que incluso hoy día, en el aniversario de este fatídico episodio suenan las sirenas en Nanjing, actualmente capital de la provincia oriental china de Jiangsu, lo que revive amargos recuerdos de los momentos más duros del pueblo chino durante la guerra contra la invasión japonesa. Miles de chinos de todos los escenarios políticos y socieles, incluidos compatriotas de Hong Kong y Taiwán se reúnen en el Museo de Nanjing para recordar a las víctimas de la masacre cada año.

Foto de Archivo "Masacre de Nanking"

Hay mucho que decir aún, existen antecedentes históricos, enfoques éticos, planteamiento argumental, realización técnica, actuaciones, entre muchos otros motivos para continuar la entrada por lo que esta vez optaré por cerrar la primera parte e inciar la otra mitad de la entrada.

Hace pocos años atrás se aprobó “La Declaración de Paz de Nanking”, en ella se hace un llamado desde los deudos, sobrevivientes, familiares y niños, así como cualquier otra organización pensada desde la creencia en el espíritu humano y su capacidad aprender de sus errores invitando a “aquellos que aman la paz para que se unan en la construcción de un nuevo mundo pacífico, armonioso y reconciliador”. De esta forma reconozco en el film la oportunidad de poder volver sobre nuestros pasos, ver la forma en que actuamos y finalmente revelarnos ante el letargo del tiempo -que nos tiene sumida la costumbre-, y creer un poco más en ese “hombre de las estrellas” que subyace en nosotros esperando un tiempo en el cual despertar.

Según “Ziggy” nos quedan cinco años, lo cierto es que a veces se siente una eternidad ya que la destrucción no parece acabar.


-Fin de la Primera Parte-
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